Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Teoría Reproducción

Aprender a trabajar

Hace unos días comentaba, con cierto pesar, la actitud derrotista de mi familia predecesora ante los estudios y cómo se habían estacionado en un "cómodo" para qué voy a estudiar, dedicar tiempo a estudiar (etc) si no me va a dar un mejor trabajo. Y se quedan reproduciendo un estatus que mezcla aquello de estudiar para crear mano de obra. (Click aquí) Yo, por otro lado, soy un hijo de la meritocracia. En el caso de mi generación nos decían aquello de estudia para conseguir un buen puesto de trabajo. Estudia inglés para acceder a mejor puestos. Haz un máster. Estudia, estudia, estudia... Con el esfuerzo económico y temporal que ello requiere. Por supuesto. Los resultados no han sido para nada los esperados, por supuesto, y en mi caso y en el de tantos nos ha esperado la cola del paro o trabajos muy mal cualificados y por supuesto mal pagados. ¿Dónde quedaba aquella utopía de trabajar de lo estudiado? Bien, sigo esperando. Yo he sido de aquellos que Willis señalaba como que ten...

Sobre cómo Cenicienta encontró su zapato de cristal

Érase una vez… en un reino muy lejano, un padre que quedó viudo. Él tomó segundas nupcias con una malvada mujer, viuda también, que ya era madre de dos hijas más. Al final el varón falleció y dejó a la huérfana Cenicienta a cargo de su madrastra y de sus hermanastras que, lejos de ser una familia feliz y con apego seguro, se dedicaban a que Cenicienta trabajara para ellas. Mientras, en palacio, el rey dispuso que su hijo debía tomar nupcias. Para elegir a la doncella harían una gran fiesta donde todas las muchachas casaderas estaban convidadas. Cenicienta también y, con ayuda del hada madrina, consiguió un precioso vestido y un hermoso calzado de cristal. Pero, eso sí, debía volver a las 12 a casa. Y así fue. Bailaron toda la noche, pero al llegar las 12, Cenicienta tuvo que salir corriendo del palacio, perdiendo uno de los zapatitos de cristal en la escalinata del castillo. El príncipe, que se quedó totalmente enamorado de la belleza de Cenicienta durante el baile, trató de buscar e...